Exige Finlandia justicia en caso Copala / Exigen Justicia para Bety y Jyri‏

Inder Bugarin

A dos años de la emboscada a la caravana de activistas que se dirigía a San Juan Copala, el Gobierno de Finlandia exigió a las autoridades mexicanas la captura inmediata de los responsables de la muerte del finlandés Jyri Antero Jaakkola y la mexicana Beatriz Cariño, quienes perdieron la vida en el ataque armado.

En entrevista con REFORMA, Heidi Hautala, Ministra de Desarrollo Internacional de Finlandia, afirmó que las autoridades mexicanas no tienen excusas para aplazar la detención de los homicidas, pues ya cuentan con los instrumentos requeridos para acabar con la impunidad.

De acuerdo con la Ministra, la Unión Europea ya asistió al Gobierno de Oaxaca en la implementación de un efectivo programa de protección de testigos.

Además, las autoridades estatales y federales han rechazado la asistencia técnica puesta a disposición por parte de la oficina a su cargo, asegurando que no era más necesaria al tener las herramientas requeridas para impartir justicia ante los crímenes registrados en San Juan Copala.

“Han pasado dos años y seguimos esperando que se haga justicia, es inaceptable”, condenó.

“Pienso que las autoridades mexicanas cuentan ya con toda la capacidad requerida para organizar la protección de testigos y otros asuntos técnicos. No quedan más motivos para no resolver el caso”.

Hautala, quien fue presidenta de la Subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo cuando ocurrieron los hechos el 27 de abril de 2010, afirmó que mantiene contacto permanente con la Canciller Patricia Espinosa y la Embajadora de México ante la UE, Sandra Fuentes.

Para la funcionaria finlandesa el rompimiento con México no es la opción, pues la única forma de mantener la presión y activado el caso es manteniendo activada la denuncia.

“No nos queda otra que seguir trabajando con las autoridades mexicanas para mantener abierto el caso”, mencionó.

Para la ex líder de los Verdes en Finlandia, y reconocida defensora de las garantías individuales en Europa, México se juega en el caso de San Juan Copala su credibilidad ante la comunidad internacional como un país respetuoso del Estado de derecho.

“El caso es un punto de referencia de cómo los defensores de los derechos humanos y los indígenas son reprimidos por algunos grupos ilegítimos”, dijo, “No pueden mantener la situación como de costumbre, es un caso único que puede levantar el velo de la impunidad”.

También, advirtió, está en riesgo la credibilidad del PAN y la del Gobernador Gabino Cué, quien llegó al poder prometiendo que rompería con las prácticas del pasado y con la complicidad entre el Estado y los grupos paramilitares que aterrorizan las comunidades indígenas.

El 27 de abril de 2010, Beatriz Cariño y Antero Jaakkola murieron durante una emboscada perpetrada por un grupo armado en contra de una caravana en la que participaban militantes del Movimiento Unificador de Lucha Triqui Independiente (Multi), extranjeros y maestros.

El caso es seguido de cerca por el Parlamento Europeo y forma parte de la agenda permanente de eurodiputados como la finlandesa Satu-Hassi, quien la próxima semana presentará en Bruselas una evaluación del estado de las investigaciones.
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BOLETIN DE PRENSA

·      A dos años del asesinato de Bety Cariño y Jyri Jaakkola, organizaciones sociales e indígenas se manifiestan a las afueras de la PGR en la ciudad de México

·      Exigen la conclusión del expediente y que se consigne a los responsables

·      Anuncian la próxima visita a Finlandia para reunirse con autoridades de ese país y estudiar la presentación de una denuncia internacional penal contra el ex gobernador Ulises Ruíz.

Organizaciones civiles, sociales, indígenas y campesinas realizaron un mitin a las afueras de las oficinas centrales de la Procuraduría General de la República (PGR) en el Distrito Federal, para exigir a las autoridades el esclarecimiento del doble homicidio de los defensores de derechos humanos Bety Cariño y Jyri Jaakkola ocurridos el 27 de abril del 2010 en San Juan Copala, Oaxaca.

En la manifestación exigieron la protección para los testigos del caso y urgieron a las autoridades a concluir el expediente “pues se tienen todas las pruebas y testimonios necesarios” y sólo es cuestión de voluntad política para resolverlo.

La investigación de los hechos fue integrada por más de un año por la PGR, sin que desde esa instancia se lograra acreditar la responsabilidad directa de los perpetradores del crimen, a pesar de contar con pruebas y elementos suficientes para fincar responsabilidad a varios integrantes del grupo paramilitar conocido como UBISORT, que hasta el año 2011 actuaba bajo las ordenes y financiados por el Gobierno priista de Oaxaca.

Durante ese tiempo las familias de las víctimas pidieron a la PGR que el caso lo conociera la Subprocuraduría de Investigación en Delincuencia Organizada (SIEDO) en atención a que se trataba de un grupo paramilitar organizado con estructura y funciones específicas quienes cometían múltiples delitos en la zona Triqui de Oaxaca, incluyendo entre esos delitos, los asesinatos de Bety y Jyri, sin embargo, la SIEDO en dos ocasiones ha declinado dicha competencia argumentando que “no se trata de delincuencia organizada”.

La Procuraduría General de Justicia de Oaxaca, integra también un expediente por el asesinato de los dos defensores de derechos humanos, sin que hasta la fecha se hayan logrado concluir las investigaciones ni sancionar a los responsables, a pesar, de que algunos de ellos se encuentran plenamente identificados.

Ante la falta de acceso a la justicia, la defensa de las familia Esparza Cariño, viajará la próxima semana a Finlandia con la finalidad de reunirse con organizaciones civiles como Amnistía Internacional, con el colegio de abogados de Finlandia y con autoridades como la Ministra de Desarrollo y el Ministro de Asuntos Exteriores, a fin de estudiar la presentación de una denuncia internacional en aquel país en contra del exgobernador de Oaxaca, Ulises Ruíz Ortíz, por su actuación directa e indirecta en este doble homicidio, pues las pruebas que han reunido las familias Jaakkola-Esparza Cariño acreditan la relación directa de ese gobierno con el grupo paramilitar UBISORT, autores materiales del crimen.

La legislación de Finlandia permite presentar y tramitar una denuncia bajo las leyes finlandesas de un delito cometido fuera de su territorio contra un ciudadano finlandés en otro país” como es el caso de Jyri Jaakkola, señalo Omar Esparza, esposo de Bety Cariño, por ello el abogado de ambas familias David Peña viajará a Helsinki para estudiar y preparar la presentación de esta denuncia internacional.

Con los elementos probatorios que contamos en este momento, podemos demostrar la relación directa de financiamiento del gobierno de Ulises Ruíz a UBISORT, y como en México no se investiga esta relación, acudiremos con el Fiscal General de Finlandia, para presentarle esos documentos y pedirle que actúe en su contra”, señalo el abogado.

La procedencia de esa denuncia, dependerá de las reuniones que se sostengan en la próxima visita y de las pruebas que se puedan ofrecer ante las autoridades penales de Finlandia.

Sin embargo, la lucha por la exigencia de justicia no cejara en ningún momento, y “si es necesario acudir al otro lado del mundo para buscar justicia, así lo haremos”, señaló Omar Esparza, quien fue acompañado en el mitin por organizaciones como el Movimiento Agrario Indígena Zapatista, la Alianza Mexicana por la Autodeterminación de los Pueblos, la Asociación Nacional de Abogados Democráticos, Comunidades Campesinas y Urbanas Solidarias con Alternativas, la Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio, entre otras más.

Alianza Mexicana por la Autodeterminación de los Pueblos (AMAP).

Repsol: expropiación y vergüenza

No que el respeto al derecho ajeno es la paz…. ?  dónde quedó?:

Editorial de LA JORNADA

Repsol: expropiación y vergüenza

El titular del Ejecutivo federal, Felipe Calderón Hincalificó ayer de “muy poco responsable y muy poco racional”” la
decisión de la presidenta argentina, Cristina Fernández de
Kirchner, de enviar al Congreso de su país un proyecto de ley de
expropiación de la empresa petrolera YPF, filial de la
transnacional de origen español Repsol, en un esquema que
distribuye la propiedad de la compañía en 51 por ciento para el
gobierno federal y el 49 por ciento restante para las provincias
productoras de hidrocarburos.

Con esas palabras altisonantes, contrarias a los usos
diplomáticos y notoriamente improcedentes, el político mexicano
da un paso más en sus expresiones de malestar ante la actitud
soberana del gobierno de Buenos Aires en su confrontación con
Repsol. Ya en días pasados, en territorio argentino, y con el
evidente telón de fondo de la pugna entre el país anfitrión y la
transnacional referida, Calderón había arremetido contra el
““intervencionismo estatal”” y ““las expropiaciones”” que han
tenido lugar en diversas naciones del continente.

No debiera omitirse el dato de que el presidente español, Mariano
Rajoy, y otros integrantes de su gobierno –que actúa más como
defensor de los intereses empresariales que como representante de
todos los españoles–, han montado en cólera por el ejercicio de
soberanía efectuado por Argentina y que, como parte de sus
acciones para impedir la expropiación, pidieron a Calderón
Hinojosa que interviniera en el conflicto.

Otro aspecto que debe mencionarse es el sostenido apoyo que la
administración calderonista ha brindado, en forma difícilmente
explicable, a la transnacional energética: el actual gobierno
federal mexicano le ha otorgado contratos multimillonarios que
resultan lesivos para el interés nacional, le ha dado múltiples
concesiones para la explotación petrolera, en contravención de
los términos del artículo 27 constitucional; ha involucrado a la
Comisión Federal de Electricidad (CFE) en adquisiciones masivas
de electricidad producida por esa y otras corporaciones
extranjeras, en detrimento de los consumidores, y recientemente
comprometió a Pemex en la adquisición de paquetes accionarios de
Repsol, adquisición que tuvo visos de ser una suerte de
““rescate”” de la empresa, y que generó pérdidas considerables
para el erario mexicano.

A la espera de conocer los compromisos ocultos –porque no están a
la vista– que haya contraído el calderonismo con Repsol, y que
han llevado a la actual administración federal de México a
comportarse como su defensora oficiosa y su gran benefactora, es
importante señalar que la decisión tomada por la Casa Rosada es
una acción acorde con las necesidades de desarrollo del país
austral, una aplicación legal y legítima del principio de
soberanía y una decisión responsable, en la medida en que la
filial argentina de Repsol había venido disiminuyendo año con año
su producción de gas y petróleo y había forzado al país a
realizar importaciones crecientes, que el año pasado ascendieron
a más de nueve mil millones de dólares.

Con esas consideraciones en mente, es deplorable y vergonzoso que
el gobierno mexicano, en vez de comportarse en forma solidaria
con una nación hermana, haya optado por alinearse con el capital
transnacional, haya transgredido las formas y las maneras de la
diplomacia y se arriesgue incluso a provocar un incidente
diplomático con tal de cuidar los intereses de un corporativo que
tantas pérdidas ha causado a las finanzas públicas de México.
RAYUELA

¿Y que pinta México en el conflicto argentino-español? ¿Qué no
tenemos problemas domésticos que resolver?
—————————
Guillermo C. Cohen-DeGovia

Di NO al arroz transgénico

PRECISAMENTE ENTRE LOS ARROCES IMPORTADOS ESTAN LOS LLAMADOS “MORELOS” Y “GUADALUPANO” ADEMAS DE LAS MARCAS PROPIAS DE WALLMART, CHEDRAUI Y COMERCIAL MEXICANA

OJO CON EL ARROZ URGE REENVIARLO!!!!!

NUESTRO HUMANITARIOS “PRIMOS” DEL NORTE,EN CONTUBERNIO Y CON LA CLARA APROBACION DE NUESTRAS MAGNIFICAS Y HONORABLES AUTORIDADES QUE NO HACEN OTRA COSA QUE VELAR POR EL INTERES DE LOS MEXICANOS, NOS ESTAN HACIENDO EL FAVOR DE VENDERNOS ESTA “CHULADA” DE ARROZ.
¡¡¡¡¡REENVIENLO POR FAVOR!!!!!! NO SE EMPLEA MUCHO TIEMPO EN HACERLO Y SI SE DA A CONOCER,UNA CANALLADA MAS DE LOS U.S.A. Y NUESTRAS DIGNAS AUTORIDADES.

Activistas de Greenpeace, con los ojos vendados, comen arroz ante la Secretaría de Salud, en protesta porque esta dependencia no informa qué clase de arroz está entrando a México procedente de Estados Unidos, luego del escándalo de contaminación transgénica del cereal estadounidense.

El arroz que está llegando a nuestras mesas no está autorizado para consumo humano. Es parte de un experimento que se salió de control en los Estados Unidos.

En agosto de 2006, el gobierno estadounidense reconoció que sus cargamentos de arroz estaban contaminados con un transgénico no apto para consumo humano que “se fugó” de campos experimentales. Aunque rápidamente las autoridades de Estados Unidos “autorizaron” este transgénico, no pudieron evitar la cancelación de compras de arroz estadounidense por parte de Japón y de los 25 países de la Unión Europea. Esto provocó el desplome de los precios de este cereal.

Desde el primer momento, Greenpeace ha solicitado al gobierno mexicano acciones urgentes, pues en el mundo, México es el principal comprador de arroz estadounidense. Se estima que 70 % del arroz que comen los mexicanos proviene de Estados Unidos, por lo que el riesgo de que estemos comiendo el arroz contaminado es muy alto.

En agosto y septiembre pasados, la Comisión Federal de Prevención contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) de la Secretaría de Salud tomó muestras del arroz importado para enviarlas a laboratorio y analizarlas. Sorpresivamente, no ha querido informar los resultados de estos análisis.

Aunque el gobierno mexicano ha decidido guardar silencio sobre este problema, es necesario que toda la gente se entere de esta situación que amenaza la salud de los mexicanos. Tú puedes ayudarnos difundiendo esta información entre tus amigos y familiares.

En este momento SÓLO ES SEGURO comer el arroz que porta el sello del Consejo Mexicano del Arroz, pues este cereal es producido en México y está libre de la contaminación.

Difunde esta información y sigue de cerca nuestras actividades para exigir que las autoridades informen a la ciudadanía y protejan de manera efectiva la salud de los mexicanos.

Soriana, Chedrahui y Central de Abastos venden arroz contaminado.

Galería Autónoma CU-Palabras Pendientes sobre la presentación del libro LA IZQUIERDA EN NUESTRA AMÉRICA ¿AVANCE O RETROCESO? DEL MOVIMIENTO DE SOLIDARIDAD NUESTRA AMÉRICA

“El problema de la realidad es que no sabe nada de teoría”

Don Durito de la Lacandona

“Pero la juventud tiene que crear. Una juventud que no crea es una anomalía realmente.” Ché Guevara

 

Introducción.

El libro que nos reúne hoy aquí en la GACU, es un ejercicio colectivo realizado desde una parte de la izquierda organizada de nuestra América, lo cual nos parece necesario recalcar para reconocer la importancia de un libro de este tipo, ya que apuntala la reflexión colectiva y crítica con el objetivo de fomentar la solidaridad con los movimientos y gobiernos de la América nuestra, pero sobre todo, consideramos necesario que la izquierda retome el camino de la reflexión y autocrítica. Así pues recibimos con mucho interés esta publicación y daremos algunos de nuestros puntos de vista y preguntas, más los segundos que los primeros, que nos han nacido a partir de su lectura.

 

De aguas, niños, fantasmas, horizontes y realidades.

Vemos que en un libro como este, de varias plumas, hay diversas posturas y matices, sobre la izquierda en AL, por lo que no pretenderemos obviar estas diferencias, sin embargo, sí hay algunas líneas que atraviesan el texto y con las que coincidimos, especialmente en dos aspectos: el primero es la importancia que toman los movimientos y agrupaciones de izquierda a partir de la década de los noventa, en respuesta a las políticas neoliberales y levantándose de las derrotas y represión de las décadas anteriores. El segundo aspecto es la importancia de la Revolución Cubana para la izquierda latinoamericana, no sólo en el momento de su triunfo, sino a través de los 52 años de proceso de formación de una nueva sociedad y la defensa ante los embates imperialistas, de los cuales el brutal bloqueo es sólo un aspecto. Retomar a Cuba es hoy importante.

Otro elemento, que si bien no es explícito en todas las entrevistas, creemos que es una característica de las preocupaciones de la llamada nueva izquierda que ahora conformamos, se trata del carácter ético que necesitamos para la lucha, enseñanza que se remonta a los grandes revolucionarios como el Che, y que hoy día se nos presenta como necesario para construir una forma diferente de hacer política, sin corrupción, sin mentiras, con respeto de los principios éticos y políticos para transformar nuestra realidad, con respeto por la dignidad humana, con solidaridad hacia las demás organizaciones  y pueblos.

Enfocando la lente sobre algunos de los artículos del libro ubicamos algunas coincidencias, con Tatiana Coll y Gilberto Lopez y Rivas en su tratamiento del poder popular; con Carlos Fazio en la importancia de las derrotas militares en la transformación de la izquierda y en que la nueva izquierda expresada en movimientos, organizaciones y partidos hecha su raíz sobre viejas tradiciones políticas, es decir, como bien apunta Tatiana Coll lo viejo y lo nuevo nunca se presentan de forma pura.

Por otro lado, la reflexión de Clemencia Correa sobre el proceso de la izquierda colombiana en un contexto de militarismo y terrorismo de Estado nos parece importante y urgente para considerar y actuar en nuestra realidad mexicana hoy.

Igualmente, rescatamos y compartimos los planteamientos sobre la necesidad de la reflexión teórica ante cierto pragmatismo existente en el accionar de esta izquierda. Es claro que dicha reflexión debe partir de una práctica política consecuente y comprometida. Considerando esta idea y de la lectura del texto es que nos surgen ciertas preguntas que planteamos  a continuación.

A partir de la lectura de los artículos observamos una contradicción en la izquierda. Ante el ataque neoliberal la necesaria respuesta de la izquierda organizada fue desechar el dogmatismo, las formas tradicionales de organización y la adopción de una política que fuera más contundente para el momento, misma que fue en detrimento de la teoría y no sólo de ésta sino de todo proceso teórico.

Lo que se desechó en esta urgencia política fueron años de lucha que conformaban un bagaje teórico y reflexivo sobre la transformación social. A nosotros no nos parece evidente que debamos desechar ese legado histórico, creemos que para afrontar ese debate es necesario conocerlo, para superar el dogmatismo tenemos que afrontar de forma crítica la crítica a las viejas formas, así que cuando hoy nos encontramos con la explicación de cómo ese dogmatismo fue superado para dar paso a una nueva izquierda, no podemos sentirnos ajenos a este proceso pero tampoco alcanza a cubrir nuestras dudas, un poco como diría Galeano: “Eso rasca. Y rasca mucho, y rasca muy bien. Pero rasca donde no pica”.

Podemos ver que es una lucha contra el fantasma que recorre la izquierda, el fantasma del dogmatismo, pero la pregunta que nos surge es si al explicar estos procesos están pensando en las viejas generaciones de izquierda o en los jóvenes que hoy comenzamos a luchar, para nosotros es importante conocer la historia de cómo la nueva izquierda tuvo que desembarazarse de las lecturas dogmáticas, pero también vemos los problemas, las crisis y limitantes que han tenido estas historias recientes, aquí la reflexión teórica se nos presenta como herramienta necesaria. Hoy necesitamos que con la misma rigurosidad con que fue criticado el dogmatismo, sean criticados los límites y las contradicciones de las nuevas izquierdas, porque a nosotros nos es necesario contar con ciertos indicios, un sur (por no decir un norte) de qué tan efectiva está siendo nuestra lucha y nuestros proyectos.

Si lo pusiéramos en términos dialécticos abstractos, hoy día tenemos que negar la negación para superar los viejos esquemas rígidos y ahistóricos, no pretendemos un imposible regreso al pasado, al contrario, avanzar y superar nuestras contradicciones. Hacemos eco de varias preocupaciones de compañeros y de artículos del libro en retomar los clásicos y volver a la teoría despojada de los dogmatismos, parafraseando un dicho popular, “No podemos tirar al niño con el agua sucia, menos si el niño es Lenin”.

Regresando al libro, encontramos diferentes concepciones sobre la izquierda latinoamericana, para algunos autores importa resaltar su carácter anti capitalista, para otros su inserción en la correlación de fuerzas regional, y unos más rescatan su papel en la construcción de poder popular. Esas caracterizaciones obedecen a los balances del avance de la derecha, quien desde las más férreas dictaduras hasta las aparentes democracias, impone el ideario y las prácticas neoliberales, tanto democracia como dictadura en armonía con el imperialismo. Ese proceso derroto, momentáneamente, a la izquierda latinoamericana.

La limitante de esta caracterización es en primer lugar su amplitud, en segundo lugar, que obedece principalmente a la resistencia al proceso neoliberal, como dice Gilberto López y Rivas “es una etapa tan desfavorable a las fuerzas de la revolución y del cambio revolucionario […] estamos en una actitud defensiva”. Estas caracterizaciones pueden generar confusión, enredo o relación dialéctica, sobre la izquierda como movilización, insurgencia y/o la izquierda como cambio radical de la sociedad, si bien se tocan no son lo mismo.

Vayamos a la medula de esa caracterización y regresamos al famoso problema del sujeto revolucionario, en el fondo la pregunta es quiénes tienen y pueden cambiar la sociedad. Mientras que la evidencia histórica apunta a la potencialidad insurreccional de los campesinos, indígenas, sectores pauperizados, jóvenes, etc., esa misma práctica ha mostrado tener límites o contradicciones que no les ha permitido llevar sus luchas más allá de ciertos márgenes. La excepción de esta situación, Cuba, también plantea una pregunta que no se ha resuelto, para que el Movimiento 26 de julio pudiera terminar de tomar el poder y el gobierno revolucionario pudiera declarar su revolución socialista, tuvo que tomar los medios de producción e incorporar al proletariado en el proceso revolucionario.

En el libro encontramos reflexiones sobre el sujeto revolucionario, los autores lo ven como multiclasista, la centralidad ya no está en el proletariado como vanguardia. Nosotros no vemos que eso excluya la importancia de la lucha proletaria, que como clase social daría el golpe  central contra el capitalismo, como dijo el SCI Marcos en  el Salto, Jalisco en el 2006  y durante el mitin del 1ro de mayo de mismo ese año. A pesar de ello el proletariado brilla por su ausencia, en los objetivos de la izquierda y en las preocupaciones de las reflexiones.

Vemos que el sujeto multiclasista en cuanto tal no puede dejar de lado a todos aquellos que sólo tienen su fuerza de trabajo y que las estrategias revolucionarias no pueden ser ya pensadas en términos de una sola clase.

Saludamos que se retome la discusión sobre la cuestión del poder y se hagan críticas a los planteamientos de Holloway, lo cual hace algunos años era impensable dentro de la izquierda. Es importante avanzar en esta discusión, ya que lo que nosotros vemos es que la construcción de hegemonía y la toma del poder son parte de un mismo proceso de revolución, no se trata de momentos que se excluyan.

La cuestión del sujeto de la transformación social, del poder y la crítica de los esfuerzos actuales, nos lleva a la conclusión de que es necesario retomar las premisas y herramientas que nos pueden brindar las ciencias sociales para entender los procesos del presente y proyectar sus resultados al futuro.

Nos queda la duda de si podemos recrear una discusión teórica, que permita pensar y entender los procesos al calor de los acontecimientos y al mismo tiempo trazar y proyectar sus escenarios futuros, la acción hoy requiere de horizontes ideales, los que deben ser consecuentes con las premisas que impone la realidad.

Nos despedimos con la invitación a continuar la discusión con el objetivo de construir unidad y encontrar caminos organizativos en conjunto. Recordando que la solidaridad es cualidad innegable del revolucionario y que como dice Martí “Buscamos la solidaridad no como un fin sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal.” Agradecemos a los compañeros editores esta invitación impresa a la reflexión y la solidaridad. Y como siempre desde este pequeño lugar Palabras Pendientes Proponen Pelear.

Galería Autónoma CU- Palabras Pendientes.

Auge, caída y resurgimiento de China como potencia global

James Petras

Rebelión  12-03-2012

 

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

 

 

Los estudios sobre la potencia mundial aparecen contaminados de la visión de los historiadores eurocéntricos, que distorsionaron e ignoraron el papel dominante que China jugó en la economíamundial entre 1100 y 1800. La brillante investigación histórica sobre la economía mundial a lo largo de ese período realizada por John Hobson [1] proporciona una abundancia de datos empíricos que defienden la superioridadeconómica y tecnológica de China sobre la civilización occidental durante buena parte del milenio referido antes de su conquista y decadencia en el siglo XIX.

La reaparición de China como potencia económica mundial plantea importantes preguntas sobre qué podemos aprender de su anterior auge y caída y sobre las amenazas externas e internas a las quepuede enfrentarse esta superpotencia económica emergente en el futuro inmediato.

En primer lugar, vamos a trazar loscontornos principales del auge histórico de China hasta su superioridad económica global sobre Occidente antes del siglo XIX siguiendo estrechamente el relato de John Hobson en The Eastern Origins of Western Civilization. Debido a que la mayoría de los historiadores económicos occidentales (liberales, conservadores y marxistas) han presentado a la China histórica como una sociedad estancada, atrasada yprovinciana, un “despotismo a la oriental”, es preciso hacer ciertas detalladas correcciones. Y es especialmente importante subrayar cómo China, la potencia tecnológica mundial entre 1100 y 1800, hizo posible la aparición de Occidente. Fue solo tomando prestadas y asimilando las innovaciones chinas que Occidente pudo llevar a cabo la transición al capitalismo moderno y a las economías imperialistas.

En segundo lugar, analizaremos y discutiremos los factores y circunstancias que llevaron a la decadencia china en el siglo XIX y su consiguiente dominación, explotación y pillaje por parte de los países imperiales occidentales, primero Inglaterra y después Europa,Japón y los EEUU.

En tercer lugar, señalaremos brevemente los factores que llevaron a la emancipación china del dominio colonial y neocolonial y analizaremos su reciente auge hasta convertirse en la segundamayor potencia económica global.

Finalmente, consideraremos las amenazas pasadas y presentes al auge de China como potencia económica global, subrayando los parecidos entre el colonialismo británico de los siglos XVIII y XIX y las actuales estrategias imperialistas de EEUU, centrándonos en las debilidades y fortalezas de las pasadas y presentes respuestas chinas.

China:Auge y consolidación como potencia global (1100-1800)

En un formato comparativo sistemático, John Hobson proporciona una abundancia de indicadores empíricos que demuestran la superioridad económica global de China sobre Occidente y, en particular,sobre Inglaterra. Estos son algunos de los hechos destacados:

  • Ya en el año 1078, China era el mayor productor de acero (125.000 toneladas); mientras que Gran Bretaña produjo, en 1788, 76.000 toneladas. Y China estaba a la cabeza del mundo en innovaciones técnicas para la fabricación de textiles siete siglos antes de la “revolución textil” del siglo XVIII de Gran Bretaña.
  • China era la principal nación en el sector comercial, con un comercio a larga distancia que llegaba hasta la mayor parte del Sur de Asia, África, Oriente Medio y Europa. La “revolución agrícola” y la productividad superaron las de Occidente hasta el siglo XVIII.
  • Sus innovaciones en la producción de papel, imprenta, armas de fuego y herramientas la convirtieron en una superpotencia manufacturera cuyos productos se transportaban por todo el mundo a través del más avanzado sistema de navegación. China poseía el mayor número de barcos comerciales en el mundo. En 1588, los buques ingleses más grandes desplazaban alrededor de 400 toneladas, los de China 3.000 toneladas. Incluso hasta finales del siglo XVIII, los comerciantes chinos disponían de 130.000 buques privados de transporte, varias veces los de Gran Bretaña. China conservó su posición preeminente en la economía mundial hasta principios del siglo XIX.
  • Los fabricantes británicos y europeos seguían el ejemplo de China, asimilando y adoptando sus más avanzadas tecnologías y estaban ansiosos por penetrar en el avanzado y lucrativo mercado chino.
  • La banca, la economía con papel moneda estable, la industria manufacturera y los altos rendimientos en la agricultura hicieron que el ingreso per capita de China igualara el de Gran Bretaña en 1750.
  • La posición global dominante de China se vio desafiada por el auge del imperialismo británico, que había adoptado las avanzadas innovaciones tecnológicas, de navegación y mercado de China y otros países asiáticos a fin de eludir las primeras etapas para llegar a convertirse en una potencia mundial [2].

El imperialismo de Occidente y la decadencia de China

La conquista imperial británica y occidental del Oriente se basó en la naturaleza militarista del estado imperial, en sus no recíprocas relaciones económicas comerciales con los países de ultramar y en la ideología imperial occidental que motivó y justificó las conquistas en el exterior.

A diferencia de China, fue la política militar la que impulsó la revolución industrial británica y la expansión exterior. Según Hobson, durante el período 1688-1815, Gran Bretaña estuvo implicada en guerras durante el 52% de ese período [3]. Mientras que los chinos confiaban en sus mercados abiertos y en su producción superior y sofisticadas técnicas bancarias y comerciales, los británicos acudieron a la protección arancelaria, a la conquista militar, a la destrucción sistemática de empresas competitivas extranjeras, así como a la apropiación y saqueo de recursos locales. El predominio global chino se basaba en “beneficios recíprocos” con sus socios comerciales, mientras que Gran Bretaña dependía de ejércitos mercenarios de ocupación, de la represión salvaje y de la política de “divide y vencerás” para fomentar rivalidades locales. Frente a la resistencia de los nativos, los británicos (así como otras potencias imperiales occidentales) no dudaron en exterminar a comunidades enteras [4].

Incapaces de apoderarse del mercadochino a través de la competitividad económica, Gran Bretaña se apoyó en un poder militar brutal. Movilizó, armó y envió mercenarios, desde sus colonias en la India y más lugares para forzar a China a aceptar sus exportaciones e imponer tratados injustos con tarifas más bajas. Como consecuencia, China se vio inundada del opio británico producido en las plantaciones británicas en la India, a pesar de las leyes chinas que prohibían o regulaban la importación y venta de narcóticos. Los gobernantes chinos, acostumbrados desde hacía mucho tiempo a su superioridad manufacturera y comercial, no estaban preparados ante las “nuevas normas imperiales” para hacerse con el poder global. La disposición de Occidente a utilizar el poder militar para establecer colonias, saquear recursos y reclutar ejércitos inmensos de mercenarios dirigidos por oficiales europeos anunció el fin de China como potencia mundial.

China había basado su predominio económico en la “no interferencia en los asuntos internos de sus socios comerciales”. En cambio, los imperialistas británicos intervinieron violentamente en Asia, reorganizando las economías locales para ajustarlas a las necesidades del imperio (eliminando los competidores económicos, incluidos los más eficientes fabricantes indios del algodón) y se apropiaron del control del aparato político, económico y administrativo para establecer el estado colonial.

El imperio británico se construyó con los recursos saqueados a las colonias y mediante la militarización masiva de su economía [5]. Fue así como pudo afianzar la supremacía militar sobre China. La excesiva confianza de las elites gobernantes chinas en las relaciones comerciales obstaculizó su política exterior. Las elites de comerciantes y funcionarios chinos trataron de apaciguar a los británicos y convencer al emperador de que hiciera devastadoras concesiones extraterritoriales abriendo mercados en detrimento de los fabricantes chinos, a la vez que renunciaban a la soberanía local. Como siempre, los británicos favorecieron las revueltas y rivalidades internas desestabilizando aún más el país.

La penetración y colonización británica y occidental del mercado chino creó toda una nueva clase: Los “compradores”chinos ricos importaban productos británicos y facilitaban la apropiación de los mercados y recursos locales. El pillaje imperialista forzó la explotación, además de mayores impuestos, de las grandes masas de campesinos y trabajadores chinos. Los gobernantes de China se vieron obligados a pagar las deudas de la guerra y los déficits financieros comerciales impuestos por las potencias imperiales occidentales exprimiendo a su campesinado. Esto provocó hambre y revueltas entre los campesinos.

A primeros del siglo XX (menos de un siglo después de las Guerras del Opio), China había descendido de potencia económica mundial a convertirse en un destrozado país semicolonial con una inmensa población indigente. Los puertos principales estaban controlados por los funcionarios de las potencias occidentales y el campesinado estaba sometido al dominio de corruptos y brutales señores de la guerra. El opio británico esclavizó a millones de seres.

Los académicos británicos: Excelentes apologistas de la conquista imperial

Toda la profesión académica occidental –sobre todo los historiadores imperiales británicos- atribuyeron el dominio imperial británico de Asia a la “superioridad tecnológica” inglesa y la miseria y status colonial de China al “atraso oriental”, omitiendo cualquier mención al milenio de progreso y superioridad técnica y comercial de China hasta comienzos del siglo XIX. A finales de la década de 1920, con la invasión imperial japonesa, China dejó de existir como país unificado. Bajo la égida del dominio imperial, cientos de millones de chinos habían muerto de hambre o habían quedado desposeídos o masacrados. Toda la elite compradora “colaboracionista” china había quedado desacreditada a los ojos del pueblo chino. 

Lo que quedó en la memoria colectiva de la gran masa del pueblo chino –totalmente ausente de los relatos de los prestigiosos académicos estadounidenses y británicos- fue la sensación de que China había sido en otro tiempo una potencia mundial próspera, dinámica e importante. Los comentaristas occidentales rechazaban esa memoria “colectiva”de la supremacía china como las locas pretensiones de una realeza y señores nostálgicos: la vana arroganciaHan.

China emerge de las cenizas de la humillación y el saqueo imperialistas: La revolución comunista china

El auge de la China moderna hasta convertirse en la segunda mayor economía mundial fue posible solo a través de los éxitos de la revolución comunista china de mediados del siglo XX. El Ejército Rojo de Liberación Popular derrotó primero al invasor ejército imperialista japonés y después al ejército nacionalista del Kuomintang, al que apoyaba el imperialismo estadounidense. Esto permitió reunificar China comoestado soberano independiente. El gobierno comunista abolió los privilegiosextraterritoriales de los imperialistas occidentales, puso fin a los feudosterritoriales de los señores de la guerra y gángsteres regionales y expulsó a los millonarios propietarios de burdeles, a los traficantes de mujeres y drogas así como a otros “proveedores de servicios” al Imperio Europeo-Estadounidense.

La revolución comunista forjó el moderno estado chino en todos los sentidos. Los nuevos dirigentes procedieron entonces a reconstruir una economía arrasada por las guerras imperiales y saqueada por los capitalistas japoneses y occidentales. Después de 150 años de infamia y humillación, el pueblo chino recuperó su orgullo y dignidad nacionales. Los elementos socio-psicológicos eran esenciales para motivar a los chinos en la defensa de su país ante los ataques, sabotajes, boicots y bloqueos orquestados por EEUU inmediatamente después de su liberación.

A diferencia de lo que dicen los economistas neoliberales chinos y occidentales, el crecimiento dinámico de China no empezó en 1980. Empezó en 1950, cuando la reforma agraria proporcionó tierra, infraestructuras, créditos y asistencia técnica a cientos de millones de campesinos destituidos y trabajadores rurales sin tierras. Mediante lo que ahora se llama “capital humano” y una movilización social gigantesca, los comunistas construyeron carreteras, aeropuertos, puentes, canales y vías férreas así como industrias básicas, como la del carbón, hierro y acero, para formar la columna vertebral de la economía moderna china. Los inmensos sistemas sanitario y educativo gratuitos de la China comunista crearon una fuerza detrabajo saludable, educada y motivada. Su ejército, altamente profesional, impidió que EEUU extendiera su imperio militar a través de la península de Corea hasta las fronteras territoriales chinas. Al igual que los académicos y propagandistas occidentales del pasado fabricaron una historia acerca de unimperio “estancado y decadente” para justificar sus destructivas conquistas, de la misma forma sus homólogos modernos han vuelto a escribir los primeros treinta años de la historia comunista china, negando el papel de la revolución en el desarrollo de todos los elementos esenciales para un estado, una sociedad y una economía modernas. Está claro que el rápido crecimiento económico de China se basó en el desarrollo de su mercado interno, en el rápido crecimiento de su equipo de científicos, técnicos y trabajadores bien formados y en la red de seguridad social que protegió y promovió la movilidad de la clase trabajadora y campesinado, todo ello producto de la planificación e inversiones chinas.

El auge de China como potencial global empezó en 1949 con la eliminación de las parásitas clases financieras, compradoras y especulativas que habían servido de intermediarias para los imperialistas europeos, japoneses y estadounidenses que despojaron a China de sus grandes riquezas.

La transición de China al capitalismo

A principios de 1980, el gobierno chino inició un cambio drástico en su estrategia económica: Durante las tres décadas siguientes, abrió el país a la inversión exterior a gran escala; privatizó miles de industrias y puso en marcha un proceso de concentración de la renta basado en una deliberada estrategia de recrear una clase económica dominante de multimillonarios vinculados a capitalistas extranjeros. La clase política gobernante china abrazó la idea de “prestar” conocimientos técnicos y el acceso a los mercados de ultramar de firmas extranjeras a cambio de proporcionar abundante mano de obra barata al coste más bajo. El estado chino desvió subvenciones públicas masivas a promover un alto crecimiento capitalista desmantelando su sistema nacional de educación y sanidad públicas gratuitas. Acabaron con la vivienda pública subvencionada para cientos de millones de campesinos y trabajadores de fábricas urbanas y proporcionaron financiación a los especuladores inmobiliarios para la construcción de apartamentos privados de lujo y rascacielos de oficinas. Lanueva estrategia capitalista de China, así como su crecimiento de dos dígitos, se basaron en los profundos cambios estructurales y en las masivas inversiones públicas del anterior gobierno comunista. El despegue del sector privado deChina se llevó a cabo en base a los inmensos desembolsos públicos hechos a partir de 1949.

La nueva clase capitalista triunfante y sus colaboradores occidentales reclamaron todo el crédito posible para este“milagro económico” mientras China se convertía en la segunda mayor economía mundial. Estas nuevas elites chinas han estado menos dispuestas a anunciar el estatus de primera categoría de China a partir de las brutales desigualdades de clase, rivalizando solo con EEUU.

China:De la dependencia imperial al competidor mundial de primer orden

El sostenido crecimiento chino en el sector manufacturero fue consecuencia de inversiones públicas altamente concentradas, altos beneficios, innovaciones tecnológicas y un mercado interno protegido. Aunque el capital extranjero obtuvo beneficios, fue siempre dentro del marco de las prioridades y reglamentaciones estatales chinas. La dinámica del régimen de la “estrategia de exportación” ha creado inmensos excedentes comerciales, que finalmente han hecho de China uno de los mayores acreedores del mundo, especialmente de deuda estadounidense. Para mantener sus dinámicas industrias, China ha necesitado de entradas inmensas de materias primas, lo que ha motivado inversiones exteriores a gran escala y acuerdos comerciales conpaíses exportadores de agro-minerales en África y Latinoamérica. En 2010, China desplazó a EEUU y Europa como principal socio comercial de muchos países deAsia, África y Latinoamérica.

El ascenso de la China moderna a potencia económica mundial, como su predecesora entre 1100 y 1800, se ha basado en su gigantesca capacidad productiva: el comercio y la inversión se han regido por una política de estricta no interferencia en las relaciones internas de sus socios comerciales. A diferencia de EEUU, China no inició guerras brutales por el petróleo; en cambio firmó contratos lucrativos. Y China no combatió guerras en interés de los chinos de ultramar, como EEUU ha hecho en Oriente Medio afavor de Israel.

El aparente desequilibrio entre el poder económico y militar de China contrasta de forma aguda con EEUU, donde un imperio militar inflado y parasitario continúa socavando su propia presencia económica global.

El gasto militar de EEUU es doce veces el de China. Cada vez más, el ejército de EEUU juega un papel clave a la hora de moldear la política en Washington mientras trata de debilitar el ascenso de China a potencia global.

El ascenso de China a potencia mundial: ¿se repetirá la historia a sí misma?

China ha estado creciendo a un 9% por año y sus productos y servicios están aumentando rápidamente en calidad y valor. En cambio, EEUU y Europa llevan revolcándose en un crecimiento 0% desde 2007 a 2012. El innovadorestablishment tecno-científico chino asimila rutinariamente los inventos más recientes de Occidente (y Japón) mejorándolos, rebajando por tanto los costes de producción. China ha sustituido a las “instituciones financieras internacionales” controladas por EEUU y Europa (el FMI, el Banco Mundial, el Banco de Desarrollo Interamericano) como principal prestamista en Latinoamérica. China continúa estando a la cabeza como principal inversor en los recursos mineros y energéticos de África. China ha sustituido a EEUU como principal mercado para el petróleo iraní, sudanés y saudí y pronto sustituirá a EEUU como principal mercado para los productos petrolíferos venezolanos. En la actualidad, China es el mayor exportador y fabricante de manufacturas del mundo, dominando incluso el mercado estadounidense, mientras juega el papel de salvavidas financiero al poseer alrededor de 1.300 billones de dólares en bonos del Tesoro estadounidense.

Bajo las crecientes presiones de sus trabajadores y campesinos, los gobernantes chinos han estado desarrollando el mercado interno aumentando los salarios y el gasto social para reequilibrar la economía y evitar el espectro de la inestabilidad social. En cambio, los salarios y servicios públicos vitales de EEUU han disminuido de forma aguda en términos absolutos y relativos.

Teniendo en cuenta las tendencias históricas actuales, está claro que China sustituirá a EEUU como principal potencia económica mundial en la próxima década si el imperio estadounidense no contraataca y si las profundas desigualdades de clase chinas no provocan importantes agitaciones sociales.

El ascenso de la China moderna a potencia global enfrenta serios desafíos. A diferencia del histórico ascenso chino a nivel mundial del pasado, el poder económico global moderno chino no va acompañado de ninguna empresa imperialista. China ha quedado seriamente rezagada detrás de EEUU y Europa en cuanto a la capacidad agresiva de hacer la guerra. Quizá esto ha permitido a China dirigir recursos públicos a maximizar el crecimiento económico, pero ha dejado a China en situación vulnerable ante la superioridad militar estadounidense frente a su arsenal masivo, su red de bases de avanzada y sus posiciones geomilitares y estratégicas justo frente a la costa china y en los territorios colindantes.

En el siglo XIX, el imperialismo británico echó abajo la posición global china con su superioridad militar, apropiándose de los puertos chinos, debido a la confianza de China en su “superioridad mercantil”.

La conquista de la India, Birmania y la mayor parte de Asia permitió a los británicos establecer bases coloniales yreclutar ejércitos mercenarios locales. Los británicos y sus mercenarios aliados cercaron y aislaron a China, preparando el camino para perturbar los mercados chinos e imponer condiciones brutales a su comercio. La presencia armada del Imperio británico dictó lo que China tenía que importar (con el opio alcanzando el 50% de las exportaciones británicas en la década que se inició en 1850) mientras socavaban las ventajas competitivas de China a través de políticas arancelarias.

Hoy en día, EEUU está siguiendo políticas parecidas: La flota naval estadounidense patrulla y controla las rutas marítimas comerciales chinas y los recursos petroleros extraterritoriales a través de sus bases en el exterior. La Casa Blanca de Obama-Clinton está en proceso de desarrollar una respuesta militar rápida que implicará a sus bases en Australia, Filipinas y otros lugares de Asia. EEUU está intensificando sus esfuerzos para socavar el acceso exterior de China a los recursos estratégicos mientras se dedica a apoyar “bases” de separatistas e “insurgentes” en el oeste de China, Tibet, Sudán, Birmania, Irán, Libia, Siria y otros lugares. Los acuerdos militares de EEUU con la India y la instalación de un régimen-títere acomodaticio en Pakistán han hecho avanzar su estrategia de aislar a China.Aunque China mantiene su política de “desarrollo armonioso” y “no interferencia en los asuntos internos de otros países”, se ha hecho a un lado cuando el imperialismo bélico europeo y estadounidense ha atacado a alguno de los socios comerciales de China con el objetivo fundamental de invertir la pacífica expansión comercial de China. La carencia de una estrategia ideológica y política de China capaz de proteger sus intereses económicos en el exterior ha sido una invitación para que EEUU y la OTAN establecieran regímenes hostiles a China. El ejemplo más destacado es Libia, donde EEUU y la OTAN intervinieron para derrocar a un gobierno independiente dirigido por el presidente Gadafi, con quien China había firmado acuerdos comerciales e inversiones por valor multimillonario. Los bombardeos de ciudades, puertos e instalaciones petrolíferas por la OTAN obligaron a los chinos a retirar a 35.000 trabajadores de la construcción e ingenieros del petróleo chinos en cuestión de días. Lomismo sucedió en Sudán, donde China había invertido miles de millones para desarrollar su industria petrolera. EEUU, Israel y Europa armaron a los rebeldes de Sudán del Sur para interrumpir el flujo de petróleo y atacar a los trabajadores chinos en el sector [6]. En ambos casos, China permitió pasivamente que los imperialistas estadounidenses y europeos atacaran a sussocios comerciales y frenaran sus inversiones.

Bajo Mao Tse Tung, China tuvo una política activa de contención de la agresión imperial: Apoyaba a movimientos revolucionarios y a gobiernos del Tercer Mundo. En la actualidad, la China capitalista no tiene una política activa para apoyar gobiernos o movimientos capaces de proteger el comercio bilateral y los acuerdos de inversión de China. La política exterior de China está moldeada por grandes intereses comerciales, financieros y manufactureros que confían en el “aspecto económico competitivo” para conseguir cuotas de mercado y no entienden de bases militares y de seguridad del poder económico global. La clase política china está profundamente influida por una nueva clase de multimillonarios con fuertes vínculos con los fondos de capital occidentales que han absorbido sin reparo los valores culturales occidentales. Esto queda ilustrado por su preferencia a enviar a sus propios hijos a las universidades de elite en EEUU y en Europa. Tratan de “acomodarse a Occidente” a cualquier precio. Esta falta de comprensión estratégica de la construcción del imperio militar les ha llevado a responder de forma ineficaz y ad hoc a cada acción imperialista que ha socavado su acceso a recursos y mercados.

Aunque la visión de China del “negocio primero” pudo haber funcionado cuando era un actor menor en la economía mundial y los constructores del imperio estadounidense veían la “apertura al capitalismo” como un oportunidad de hacerse fácilmente con las empresas públicas de China y saquear su economía, sin embargo, cuando China (a diferencia de la ex URSS) decidió retener los controles de capital y desarrollar una “política industrial” cuidadosamente calibrada, y bajo control estatal, dirigiendo el capital occidental y la transferencia de tecnología a las empresas estatales, que penetraron eficazmente en los mercados internos y exteriores de EEUU, Washington empezó a quejarse y a hablar de represalias.

Los inmensos excedentes comerciales de China con EEUU provocaron una respuesta dual de Washington: Vendió cantidades masivas de bonos del Tesoro estadounidense a los chinos y empezó a desarrollar una estrategia global para bloquear el avance chino. Como EEUU carecía de apalancamiento económico para revertir su decadencia, confió solo en su “ventaja comparativa”: su superioridad militar basada en un amplio sistema mundial de bases de ataque, una red de regímenes-clientes en el exterior, apoderados militares, ONG, intelectuales y mercenarios armados. Washington se volvió hacia su inmenso, secreto y clandestino aparato de seguridad para debilitar a los socios comerciales de China. Washington depende desde hace mucho tiempo de sus lazos con gobernantes corruptos, disidentes, periodistas y magnates de los medios para proporcionar la cobertura más poderosa propagandística mientras avanza en su ofensiva militar contra los intereses de China en el exterior.

China no tiene nada para competir con el “aparato de seguridad” de EEUU debido a que practica una política de “no interferencia”. Dado el avanzado estado de la ofensiva imperial occidental, China ha adoptado tan solo unas cuantas iniciativas diplomáticas, tales como financiar algunas cadenas de medios en lengua inglesa para presentar sus puntos de vista, utilizando su poder de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para oponerse a los esfuerzos de EEUU para derrocar el régimen de Asad en Siria y oponerse a la imposición de sanciones drásticas contra Irán. Repudió severamente el vitriólico cuestionamiento de la secretaria de estado de EEUU Hillary Clinton acerca de la “legitimidad” del estado chino cuando votó contra la resolución de EEUU y la ONU preparando un ataque contra Siria [7].

Los estrategas militares chinos son más conscientes de la situación y se sienten alarmados ante la creciente amenaza militar hacia China. Han pedido, y se les ha aceptado, un 19% de incrementoanual en el gasto militar para los próximos cinco años (2011-2015) [8]. Incluso con este incremento, los gastos militares de China serán menos de la quintaparte del presupuesto militar estadounidense y China no tiene ninguna base en el exterior en marcado contraste con las más de 750 instalaciones de EEUU por todo el mundo. Las operaciones de inteligencia chinas en el exterior son mínimas e ineficaces. Sus embajadas se ocupan de estrechos intereses comerciales y no entendieron en absoluto la brutal política de la OTAN paracambiar el régimen en Libia y no informaron a Pekín de su importancia para el estado chino.

Existen otras dos debilidades estructurales que socavan el ascenso de China como potencia mundial. Esto incluye a la muy “occidentalizada” intelligentsia, que se ha tragado sin sentido crítico la doctrina económica estadounidense sobre el libre mercado mientras pasan por alto su militarizada economía. Esos intelectuales chinos repiten como papagayos la propaganda de EEUU acerca de las “ virtudes democráticas ” de las multimillonarias campañas presidenciales a la vez que apoyan la desregulación financiera que habría llevado a Wall Street a apoderarse de los bancos y ahorros chinos. Muchos asesores empresariales y académicos chinos se han educado en EEUU y están influenciados por sus lazos con los académicos estadounidenses y las instituciones financieras internacionales directamente vinculadas con Wall Street y la City londinense. Han prosperado como asesores bien remunerados que logran puestos prestigiosos en las instituciones chinas. Identifican la “liberalización de los mercados financieros” con las “economías avanzadas” capaces de profundizar los lazos con los mercados globales en lugar de ser una fuente importante de la actual crisis financiera global. Estos “intelectuales occidentalizados” son como sus homólogos los compradores del siglo XIX, que subestimaron y rechazaron las consecuencias a largo plazo de la penetración imperial occidental. Son incapaces de comprender cómo la desreglamentación financiera en EEUU fue lo que precipitó la actual crisis y cómo la desregulación va a llevar a que Occidente se apodere del sistema financiero chino, cuyas consecuencias redistribuirían los ahorros internos chinos en actividades no productivas (especulación inmobiliaria), precipitarían la crisis financiera y, en último término, socavarían la importante posición global de China.

Esos yuppies chinos imitan lo peor de los estilos de vida consumistas de Occidente, y sus puntos de vista políticos están influidos por esos estilos de vida e identidades occidentalizadas queexcluyen cualquier sentido de solidaridad con su propia clase trabajadora

Hay una base económica para los sentimientos pro-occidentales de los neocompradores chinos. Han transferidomiles de millones de dólares a cuentas en bancos extranjeros, han comprado casas y apartamentos de lujo en Londres, Toronto, Los Ángeles, Manhattan, París, Hong Kong y Singapur. Solo tienen un pie en China (la fuente de su riqueza) y el otro en Occidente (donde consumen y esconden su riqueza).

Los compradores occidentalizados están profundamente empotrados en el sistema económico de China al tener vínculosfamiliares con los dirigentes políticos en el aparato del partido y el estado. Sus conexiones son más débiles en el ejército y en los crecientes movimientos sociales, aunque algunos estudiantes “disidentes” y activistas académicos de los “movimientos pro democracia” cuentan con el apoyo de las ONG imperiales de Occidente. En la medida en que los compradores van ganando influencia, van debilitando las fuertes instituciones estatales económicas que han dirigido el ascenso chino a potencia global, al igual que hicieron en el siglo XIX actuando como intermediarios para el Imperio británico. Proclamando el “liberalismo” del siglo XIX, 50 millones de chinos se volvieron adictos al opio en menos de una década. Proclamando la “ democracia y los derechos humanos ” , las cañoneras estadounidenses patrullan ahora frente a las costas de China. El ascenso deChina, dirigido por las elites, a potencia económica global ha engendrado desigualdades monumentales entre unos miles de nuevos multimillonarios y millonarios en lo alto de la pirámide y cientos de millones de empobrecidostrabajadores, campesinos y emigrantes en la base.

La rápida acumulación de riqueza y capital de China ha sido posible a través de una intensa explotación de sustrabajadores a los que se despojó de sus anteriores redes de seguridad social y condiciones reguladas de trabajo que el comunismo garantizaba. Millones de hogares chinos han quedado desposeídos a fin de promover a los promotores/especuladores inmobiliarios que se han dedicado después a construir oficinas de alto nivel y apartamentos de lujo para las elites internas y extranjeras. Esos rasgos brutales de ascendente capitalismo chino han creado una fusión entre la lucha de las masas por un lugar de trabajo y por un espacio para vivir que es mayor cada año. El eslogan de los promotores/especuladores de “hacerse rico es maravilloso” ha perdido su capacidad de engañar a la gente. En 2011, había alrededor de 200.000 fábricas costeras urbanas que englobaban pueblos rurales. El próximo paso, que seguro se producirá, será la unificación de estas luchas en nuevos movimientos sociales nacionales con una agenda de clase exigiendo la restauración de los servicios educativos y sanitarios disfrutados bajo la era comunista así como una mayor porción de la riqueza de China. Las actuales demandas de mayores salarios pueden convertirse en demandas de mayor democracia en el lugar deltrabajo. Para responder a estas demandas populares, los nuevos liberales compradores occidentalizados no pueden señalar hacia su “modelo” en el imperio estadounidense, donde sus trabajadores están inmersos en un proceso por el que les están despojando de los mismos beneficios que los trabajadores chinos están intentando recuperar.

China, asolada por un conflicto político y de profundización de los enfrentamientos de clase cada vez más profundo, no puede mantener su deriva hacia el liderazgo económico global. Las elites chinas no pueden afrontar la creciente amenaza militar imperial global de EEUU, con sus aliados compradores en la elite liberal interna, mientras en el país la sociedad está profundamente dividida con unas clases trabajadoras cada vez más hostiles. La época de explotación desenfrenada de la mano de obra china tiene que terminar para poder enfrentar el cerco militar estadounidense de China y el desbaratamiento económico de sus mercados en el exterior. China posee enormes recursos. Con más de 1.500 billones de dólares en reservas, China puede financiar un amplio programa sanitario y educativo nacional por todo el país.

China puede permitirse poner en marcha un “programa de vivienda pública” intensivo para los 250 millones de trabajadores que han emigrado del campo y que en la actualidad están viviendo en la miseria urbana. China puede imponer un sistema fiscal progresivo a sus nuevos multimillonarios y millonarios y financiar las pequeñas cooperativasagrícolas familiares y las industrias rurales a fin de reequilibrar la economía. Su programa de desarrollo de fuentes energéticas alternativas, como paneles solares y energía eólica, son un prometedor comienzo para abordar su grave contaminación medioambiental. La degradación del medio ambiente y losproblemas relacionados con la salud están ya preocupando a decenas de millones de chinos. En última instancia, la mejor defensa de China contra las invasiones imperiales es un régimen estable basado en la justicia social para cientos de millones y una política exterior de apoyo a los movimientos y regímenes antiimperialistas en el exterior, cuya independencia es de vital interés para China. Lo que se necesita es una política proactiva basada en empresas mixtas mutuamente beneficiosas, incluida la solidaridad militar y diplomática. Hay ya un grupo pequeño, aunque influyente, de intelectuales chinos que están planteando la cuestión de la creciente amenaza militar estadounidense y están “diciendo no a la diplomacia de las cañoneras” [9].

La China moderna cuenta con multitud de recursos y oportunidades de los que no disponía la China del siglo XIX, cuando se vio subyugada por el Imperio británico. Si EEUU prosigue intensificando su política agresiva militarista contra China, Pekín puede poner en marcha unaseria crisis fiscal inundando el mercado con varios de sus cientos de miles de millones de dólares en bonos del Tesoro estadounidense. China, una potencianuclear, debería contactar con su vecina Rusia, armada y amenazada por igual, para enfrentar y frustrar los belicosos comentarios de la secretaria de estado Hillary Clinton. El próximo presidente ruso Putin ha prometido incrementar el gasto militar del 3% al 6% del PIB en la próxima década para contrarrestar la ofensiva de bases de misiles de Washington en las fronteras de Rusia y truncar los programas de “cambio de régimen” de Obama contra sus aliados, como en el caso de Siria [10].

China tiene redes poderosas comerciales, financieras e inversiones por todo el planeta así como potentes socios económicos. Estos lazos se han convertido en algo esencial para el crecimiento continuado de muchos países en el mundo en desarrollo. Al enfrentarse a China, EEUU tendrá que enfrentar la oposición de muchas elites poderosas de mercado por todo el mundo. Pocos países o elites pensarían en vincular en el futuro sus fortunas con un imperio económicamente inestable y basado en el militarismo y en destructivas ocupaciones coloniales.

Es decir, la China moderna, como potencia mundial, es incomparablemente más fuerte que a principios del siglo XVIII. EEUU no tiene el apalancamiento colonial que el ascendente Imperio británico poseía en el período previo a las Guerras del Opio. Además, muchos intelectuales chinos y la inmensa mayoría de sus ciudadanos no tienen la intención de aceptar que los actuales “compradores occidentalizados” vendan el país. Nada aceleraría más la polarización política en la sociedad china y adelantaría la llegada de una segunda revolución social china que unos dirigentes pacatos sometiéndose a una nueva era de pillaje imperial de Occidente.

Notas:

[1] John Hobson, “The Eastern Origins of Western Civilization” (Cambridge UK: Cambridge University Press 2004).

[2] Ibid, Ch. 9 pp. 190-218.

[3] Ibid, Ch. 11, pp. 244-248.

[4] Richard Gott, “Britain’s Empire: Resistance, Repression and Revolt” (London: Verso 2011) for a detailed historical chronicle of the savagery accompanying Britain’s colonial empire.

[5] Hobson, pp. 253 – 256.

[6] Katrina Manson, “South Sudan puts Beijing’s policies to the test”, Financial Times, 21.02.201 2, p. 5.

[7] Interview of Clinton, NPR, 26.02.12.

[8] La Jornada, 15.02.2012 (Mexico City).

[9] China Daily (20.02.20 12).

[10] Charles Clover, “Putin vows huge boost in defense spending”, Financial Times, 12.02.2012.

Versión en inglés: http://www.palestinechronicle.com/view_article_details.php?id=19145

El Papa en Cuba Frei Betto Adital

 

Para disgusto y fracaso de las presiones diplomáticas de la Casa Blanca , el papa Benedicto XVI llegó a Cuba el 26 de marzo. Se queda tres días en la isla, después de entrar en América Latina por México. El 28 de marzo celebrará una misa en la plaza de la Revolución, en La Habana.
Benedicto XVI celebrará en Santiago de Cuba -la histórica ciudad del cuartel Moncada, donde Fidel Castro inició su lucha revolucionaria en 1953- los 400 años de la aparición de la Virgen de la Caridad del Cobre.
En 1988, después que el papa Juan Pablo II terminase su visita a Cuba, participé en un almuerzo ofrecido p or Fidel a un grupo de teólogos. En cierto momento un teólogo italiano manifestó, desde lo alto de su izquierdismo, su indignación p or el hecho de que el pontífice hubiera expuesto a la Virgen de la Caridad ad or nada con una c or ona de or o.
Fidel no escondió su malestar. Y reaccionó diciendo: “La Virgen del Cobre no es sólo la patrona de los católicos de Cuba. Es la patrona de la nación cubana”. Y relató cómo su madre, Lina Ruz, católica devota, hizo que él y Raúl prometieran que si salían vivos de la Sierra Maestra , vendrían a depositar sus armas en el santuario, a fin de pagar la promesa que ella había hecho. En 1983, al visitar el santuario p or primera vez, vi allí las armas.
P or esas “cristicoincidencias” que sólo la fe explica y las encuestas aclaran, la Virgen de la Caridad y Nuestra Señ or a Aparecida tienen tanto en común como Cuba y Brasil. Como dijo Ignacio de Loyola Brandão: “Cuba es una Bahía con suerte”. Ambas imágenes fueron encontradas durante la colonización: allí, en 1612, la española; aquí, en 1717, la p or tuguesa: Las dos en el agua. Las dos encontradas p or tres pescad or es. Allá, en el mar; acá, en el río Paraiba. Y ambas son negras.
El papa llegará a Cuba en el momento en que el país pasa p or cambios sustanciales, aunque sin abandonar su proyecto socialista. Se está dando un proceso progresivo de desestatización, de apertura a la iniciativa privada, y en los últimos meses fueron liberados más de dos mil presos.
Ah or a las relaciones entre el gobierno y la Iglesia Católica pueden ser calificadas de excelentes. Ya no quedan en la isla residuos del clero de or igen español y f or mación franquista, que tanto fomentó el anticomunismo durante los primeros años de la Revolución, en que un sacerdote promovió la oprobiosa Operación Peter Pan: convenció a los padres de 14 mil niños de que iban a perder la patria potestad y de que sus hijos pasarían a manos del Estado… Llevó a los niños para Miami, sin padres ni madres, y el resultado, como se puede imaginar, fue catastrófico. La Revolución no fue derrotada p or la invasión de Bahía Cochinos, patrocinada p or el gobierno de Kennedy, y muchos de aquellos niños no pudieron escapar de un futuro de delincuencia, drogas y otros trast or nos. Miles de ellos nunca pudieron ser localizados p or sus familias.
Tanto el Vaticano como los obispos cubanos son contrarios al bloqueo que los EE.UU. imponen a la isla. Se podrá estar en desacuerdo con muchos aspectos del socialismo de aquel país, pero nadie nunca ha visto la foto de un niño cubano viviendo en la calle, o familias bajo los puentes, o mafias de narcotraficantes. En La Habana un cartel exhibe a un niño sonriendo con esta frase bajo la foto: “Esta noche 200 millones de niños d or mirán en las calles del mundo. Ninguno de ellos es cubano”.
Cuba tiene muchos defectos, pero no el de negar a once millones de habitantes los derechos humanos fundamentales: alimentación, salud, educación, vivienda, trabajo y arte (incluyendo el cine y el Buena Vista Social Club). Lo cual mereció elogios de Juan Pablo II durante su visita de siete días, una de las más prolongadas de su pontificado.
Hoy Cuba recibe, prop or cionalmente, más turistas que el Brasil. Lo que es una vergüenza para nuestro país de dimensiones continentales y con tantos atractivos. La diferencia es que Cuba promueve no sólo el turismo de solaz (tiene playas paradisíacas) sino también el turismo científico, cultural, artístico y dep or tivo.
La Revolución Cubana resiste desde hace 54 años, a pesar de los actos terr or istas con el país, descritos al detalle en el best-seller de Fernando M or ais, Los últimos cinco soldados de la guerra fría (2011). Y al hecho de tener que sop or tar en su lit or al la base estadounidense de Guantánamo, que le roba parte de su territ or io para usarlo como cárcel de supuestos terr or istas secuestrados en lugares lejanos.

A lo mej or la resistencia cubana es otro milagro más de la Virgen de la Caridad…

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