05_Unasur frente a la crisis capitalista: Ángel Guerra Cabrera

 El creciente peligro de una segunda recesión de la economía mundial, sin apenas haber salido de la de 2008, ya se da por sentado públicamente hasta por observadores de la derecha empresarial y académica. Los temores se acrecientan después del acuerdo sobre el presupuesto, donde la ultraderecha del Tea Party impuso su agenda a los republicanos e hizo retroceder a Obama de nuevo. En este caso mucho, a la contracción del gasto público, que  estrangulará más la exangüe economía, continuará enriqueciendo a los ricos e impondrá un sacrificio todavía mayor a la clase media, los trabajadores y los más de catorce millones de desempleados, que en realidad podrían pasar fácilmente de veinte millones. El problema es que no estamos ante otra crisis cíclica del sistema y, ni siquiera, de una comparable por su magnitud con la Gran Depresión de 1929, pese a las terribles consecuencias y la duración de esa hecatombe. En aquella oportunidad, no obstante el pánico que cundió en la plutocracia, todavía el capitalismo tenía reservas para encontrar soluciones y después de la Segunda Guerra Mundial logró la expansión más larga de su historia. En cambio, el trastorno actual está formada por una variedad de crisis sistémicas, todas las cuales se retroalimentan y exacerban mutuamente con los remedios a que recurre el sistema. De allí que se compare con frecuencia a Obama con un Franklyn Delano Roosevelt al revés pues mientras aquel, para salir de la crisis, metió en cintura a los banqueros,  los especuladores y las corporaciones e impuso el crecimiento del déficit y el aumento astronómico del gasto público en obras de infraestructura y servicios sociales, Obama ha intentado enfrentar la actual entregando millonadas a los bancos y corporaciones, que pagarán al fisco por generaciones los ciudadanos comunes y corrientes, que no tuvieron responsabilidad en la gestación de la crisis. Ante este cuadro y el del otro grave enfermo europeo se aprecia muy claramente la trascendencia que pueden alcanzar mecanismos de unidad, integración y complementación latinoamericana y caribeña como la Unión de Naciones de América del Sur(Unasur), la Alternativa Bolivariana para los pueblos de Nuestra América(Alba), Petrocaribe y la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe(Celac), por nacer en Caracas en este semestre. Los gobiernos suramericanos, por ejemplo, más allá de sus diferencias ideológicas coinciden en la valoración de la gravísima amenaza para sus históricas reservas de divisas –unos 700 mil millones de dólares- y la salud de sus economías, que representaría una gran devaluación del dólar, el euro y sus instrumentos de deuda así como en la necesidad de proteger sus economías.  En la cumbre extraordinaria de Unasur, celebrada en Perú el 28 de julio,  inmediatamente después de la toma de posesión de Ollanta Humala –originalmente dedicada al tema de la desigualdad y la pobreza-, los jefes de Estado decidieron añadir a la agenda una reunión a puertas cerradas para analizar la crisis financiera internacional, la eventualidad de un default en Estados Unidos y tomar medidas extraordinarias. Que “blinden nuestras economías”, en palabras de Cristina Fernández de Kirchner y Dilma Rouseff, expresadas al día siguiente en su encuentro para inaugurar el edificio de la embajada argentina en Brasilia. “Argentina tenía un edificio en Washington y no en el país vecino y aliado”, definió gráficamente Cristina lo que fue la relación de su país con Brasil antes del kirchnerismo, anomalía más o menos aplicable a la relación bilateral entre los demás países de nuestra región antes de los iniciales esfuerzos integracionistas y la derrota del Alca, impulsados conjuntamente por Chávez, Lula y Kirchner en  los noventas. De la cumbre de Lima salió el acuerdo de celebrar una reunión de ministros de Economía de Unasur en la propia capital peruana el 5 de agosto, la que será preparatoria de otra, una semana más tarde en Buenos Aires, de los mismos titulares y los de los bancos centrales, para profundizar el debate sobre la crisis y recomendar a los presidentes las medidas a tomar. En referencia a estas citas, el viceministro de economía de Argentina Roberto Feletti  subrayó la importancia de “coordinar políticas como bloque y afianzar nuestra autonomía frente a la crisis, considerando que todos tenemos importantes reservas monetarias, superávit fiscal y externo y un comercio intrarregional de 120 mil millones de dólares”.

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4-ago-2011

05_Petróleo para el bien común: Ángel Guerra Cabrera

 Las cuantiosas reservas de energéticos de Venezuela fueron convertidas en una poderosa arma revolucionaria por Hugo Chávez. Con ellas al servicio de la nación no sólo se ha elevado considerablemente la calidad de vida de los venezolanos, sino impulsado y dado cauce institucional a la solidaridad con otros pueblos. Los hidrocarburos dejaron de ser objeto de saqueo de las transnacionales estadunidenses y de una exigua elite oligárquica, como había sido antes y durante los gobiernos de los partidos del Pacto de Punto Fijo. Con Chávez en la presidencia y, en particular, después de la derrota del boicot petrolero de 2002-2003, pasaron a convertirse en pivote del desarrollo económico, social y cultural a escala nacional y del rescate de las entonces exangües iniciativas de integración latinoamericana y caribeña.Petrocaribe(2005) y la Alba(2004) son ejemplos de ello. Sentaron una impronta y relanzaron un proceso integracionista que contó también con los inapreciables esfuerzos de Lula da Silva, Néstor y Cristina Kirchner, Fidel y Raúl Castro, Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega, Manuel Zelaya, Michel Bachelet y Leonel Fernández, por sólo mencionar a los más relevantes. Fructificó primero en la creación de Unasur y desembocará en la histórica fundación en Caracas, de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños los próximos 5 y 6 de julio.Petrocaribe, constituida un 29 de junio hace seis años por iniciativa de Chávez, es una prueba rotunda de que el petróleo no tiene por qué verse intrínsecamente como “el excremento del diablo”, generador de codicia, violencia y guerras sin fin. Fue una acción solidaria muy oportuna para impedir la ruina de los países de la cuenca caribeña no productores de petróleo. Estos ya no podían pagar la factura del crudo debido a los gravámenes impuestos por los intermediarios y a la abrupta escalada de los precios en 2005 como consecuencia de la especulación. Es una pesadilla tratar de imaginarse lo que habría sido de sus economías sin la existencia de Petrocaribe cuando el precio del barril de crudo trepó por encima de los 130 dólares o ahora mismo que ronda los 100 dólares.Petrocaribe ofreció mucho mejores condiciones que los Pactos de Caracas y San José. Estableció una escala de financiamiento del 40% de la factura petrolera, tomando como referencia el precio internacional del petróleo. Comparado con esos acuerdos extiende el período de gracia para el financiamiento de uno a dos años y prevé una extensión del período de pago de 17 a 25 años, reduciendo el interés del 2 al 1 por ciento si el precio del crudo supera los 40 dólares por barril. El pago a corto plazo del 60% se extiende de 30 a 90 días. Venezuela acepta, además, que una parte se realice con bienes y servicios, por los que puede ofrecer, en algunos casos, precios especiales.Pero el mecanismo implica también la definición de una política energética común, la creación de un fondo para obras sociales en cada país con el ahorro facilitado por la compra de petróleo venezolano, así como la constitución de empresas energéticas binacionales para edificar instalaciones portuarias y de almacenamiento que no existían, construir y operar refinerías, plantas generadoras de electricidad y líneas de transmisión y distribución, así como impulsar el uso del gas y de energías alternativas. No es gratuito que Washington presionara durante años al presidente René Preval para impedir que la iniciativa operara en Haití, según cables revelados por Wikileaks.Integran Petrocaribe Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Cuba, Dominica, Granada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, Nicaragua, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Surinam y Venezuela.En mayo de 2009, el suministro de hidrocarburos por Venezuela a los demás miembros acumulaba 90.5 millones de barriles. La porción financiada de la factura petrolera (3.000 millones de dólares) representaba un ahorro de 1.400 millones de dólares. Petrocaribe ha financiado la planta de llenado de GLP en San Vicente y las Granadinas, la de almacenamiento y distribución de combustible en Dominica, así como la reactivación en Cuba de la refinería “Camilo Cienfuegos”. Proyectos de generación eléctrica se desarrollan en Nicaragua, Haití, Antigua y Barbuda, Dominica y San Cristóbal y Nieves. En la actualidad Venezuela entrega 200 000 barriles de crudo diariamente a los integrantes del mecanismo.

16-jun-2011

05_Cuba,Haiti- Una ignorada batalla por la vida: Ángel Guerra Cabrera

 La colaboración médica cubana con muchos de los países más empobrecidos e ignorados del planeta es un entrañable capítulo por escribir de la Revolución en la mayor de la Antillas. Sus inicios se remontan a los tempranos sesentas cuando ya había médicos internacionalistas cubanos en varios países de África. Pero fue hasta décadas después que Cuba pudo disponer para este fin de una gran fuerza de profesionales de la salud excelentemente  educados pues después del triunfo de la Revolución Estados Unidos estimuló el éxodo de la mitad de los galenos.  De modo que hubo que formar aceleradamente decenas de miles de trabajadores de la medicina que proporcionaran una universalización de calidad de los servicios recibidos gratuitamente por la población cubana en lugar del sistema prerrevolucionario de atención elitista y restringido a las áreas urbanas.La labor formativa hizo posible enviar colaboradores de la salud de manera creciente a países subdesarrollados, como es el caso ejemplar, pero lejos de ser único, de la Brigada Médica Cubana (BMC) en Haití, convertida en la fuerza decisiva en el combate a la epidemia de cólera en la hermana república. El enorme éxito de lograr menos de uno por ciento de mortalidad entre los pacientes atendidos por la BMC, comparado con el 3.2 de otras instituciones, sólo se explica por la entrega sin reservas  al paciente que prevalece en la profesión médica en Cuba y por la larga tradición de trabajo de campo de sus profesionales en las condiciones geográficas, climatológicas y económico-sociales más adversas, aunque siempre ligados a la comunidad y con su apoyo, principio fundamental en que descansa el propio sistema de salud cubano. Un factor muy importante también es la familiaridad de la BMC con el terreno y la cultura haitiana y sus estrechas relaciones con la población, los ministros de culto, alcaldes, activistas comunitarios y autoridades sanitarias nacionales y de otros grupos internacionales que le han proporcionado su presencia durante 12 años en el país, donde ya pueden comunicarse con los pacientes en el patois haitiano.La epidemia de cólera en Haití es extremadamente amenazadora por su aparición en un país destrozado por el terremoto de enero de 2010, inundado por el ciclón que lo abatió después, que sufre la ausencia de la tan proclamada ayuda internacional y, por consiguiente, del inicio de la reconstrucción. Fidel Castro ha sacado la cuenta de lo insignificante que resulta la cifra de 20 mil millones calculada necesaria para la reconstrucción si se la compara con el millón quinientos mil millones gastados anualmente en armas y guerras. Pero quien conozca la historia sabe que sería ingenuo esperar ese aporte de los países desarrollados ni siquiera en justa retribución al fabuloso aporte de la otrora colonia francesa de Saint Domingue a la acumulación originaria capitalista y a la opulencia de aquellos. Existe, además el grave peligro de que esta epidemia, de una cepa asiática desconocida en América Latina, se extienda por la región.En todo caso, el gobierno cubano decidió poner todos los recursos disponibles para enfrentar de conjunto con las autoridades haitianas y otras organizaciones la epidemia que ya ha cobrado más de 2200 vidas y se pronostica que podría infectar a 400 000 personas sólo en Haití. Luego del incansable trabajo inicial de la BMC en el enfrentamiento y labor de profilaxis ante el mal, Cuba envió en refuerzo la Brigada Internacional Henry Reeve integrada por graduados de varios países de la Escuela Latinoamericana de Medicina, así como personal médico y de enfermería cubano, para un total de 1200 profesionales que llegará a todas las comunas, suficiente para derrotar el mal en opinión de la dirección de la BMC. El portal británico Worlwide Healthcare at a Glance interrumpió por un instante el ciego silencio mediático sobre este gran combate del siglo XXI por la vida.  Allí se lee: “Cuba sin hacer publicidad ha hecho más que nadie para ayudar a su vecino y ha cooperado con las Naciones Unidas en el envío de su personal a las zonas más difíciles de ese país. Los médicos cubanos están en los lugares donde los médicos de habla inglesa jamás han conseguido llegar ni con grandes subvenciones –los pueblos de montaña más afectados- y en esos lugares incluso han creado centros estables para el tratamiento de la emergencia”. Ya son 9 los grandes Centros de Atención al Cólera establecidos por Cuba con apoyo venezolano y llegarán a 20.

16-DIC-2010

05_Kirchner: latinoamericano de su tiempo: Ángel Guerra Cabrera

 La muerte de Néstor Kirchner ha privado a América Latina de uno de los impulsores principales de la trasformación de nuestra región de traspatio de Estados Unidos a un conglomerado de países que cada vez actúa con más unidad e independencia respecto al vecino del norte. Sobre todo en la parte austral del continente, donde la existencia del Mercosur, la histórica creación de Unasur y la presencia de varios de los miembros de la Alba ha creado un espacio de diálogo, resolución de conflictos e integración sin la presencia de ninguna potencia extrarregional que no tiene precedente en dos siglos de historia republicana. No tengo datos para valorar el desempeño de Kirchner como gobernador de la provincia de Santa Cruz. Sólo pude apreciar por la tele en su natal Río Gallegos, capital de aquella región y de la que también fue alcalde, a una fervorosa multitud que se volcó en las calles para acompañarlo hasta el lugar donde reposan sus restos, que me llevó a pensar que de él se conserva un buen recuerdo. Lo que no me cabe duda es que a partir de su llegada a la presidencia sobrepasó con creces las más optimistas expectativas tanto en su política interior como exterior y en los últimos años en que acompañó a Cristina, su compañera de vida y lucha, cuando le tocó a ella el desempeño de igual responsabilidad y él demostró una enorme capacidad de liderazgo y de maniobra al frente de ese ente tan contradictorio que es el peronismo y su aún poderosa columna vertebral, la Central General de Trabajadores(CGT) así como el armado de la política de alianzas en el Congreso Nacional y con distintas fuerzas sociales. El peronismo y la CGT son muy controvertidos para sectores de izquierda pero la evidencia indica que la estabilidad política de cualquier gobierno argentino depende en gran medida desde 1945 de su capacidad de concertación con estas formaciones. Con el primero porque, junto al irigoyenismo, abarca una de las dos grandes tradiciones políticas nacional-populares del país desde la segunda mitad del siglo XX y en la segunda porque, pese a los burócratas que la dirigen, agrupa a la mayor parte de la clase obrera organizada y bases que rebasan por la izquierda a su liderazgo.  Ningún líder político auténtico surge, por mejor dotado que sea, si no existe la coyuntura política y la necesidad histórica que lo reclame y Kirchner, como Cristina, son fruto de una circunstancia dramática y casi única en la historia argentina. Apenas un desconocido, llega a la jefatura del Estado con una bicoca de votos en medio de la debacle económica, política, social y moral en que dejó al país el menemismo y su servidumbre al Consenso de Washington. El matrimonio fue capaz de darse cuenta del gran giro que requería el país para rescatar la política después del clamoroso ¡que se vayan todos! En política interna Kirchner disciplinó al ejército y dejó claro su repudio como comandante en jefe a los crímenes de la dictadura militar y su firme compromiso con el fin de la impunidad y el rescate de la memoria histórica. Durante los mandatos de ambos se rescató la legitimidad del Estado y llevaron a cabo meritorias medidas de distribución de la riqueza. Su acompañamiento a Chávez, Lula, Evo, Correa y otros líderes en la integración regional deja muy clara su posición latinoamericanista. Sin la actitud resuelta de Kirhnert ante Bush el ALCA no habría sido derrotado en Mar del Plata. Él y Cristina fueron piezas claves en el desmontaje del golpe “cívico” en Bolivia, el rechazo al de Honduras y a la reciente intentona contra Correa. En lugar de en el Congreso, como dicta el protocolo, la presidenta decidió velarlo en el salón de los héroes latinoamericanos, -habilitado en su momento en la Casa Rosada por iniciativa del matrimonio- a la vera de Perón, Allende, Che, Sandino, Bolívar y San Martín, donde se produjo una de las más grandes y combativas manifestaciones de luto de la historia argentina, con relevante presencia juvenil, que hace pensar en el surgimiento de una nueva identidad política y constituyó un plebiscito de la gestión de ambos y por la reelección de Cristina. Señal de los tiempos, la única persona invitada por la presidenta a acompañar la íntima y familiar ceremonia previa a la entrega de los restos de su esposo a la tierra que lo vio nacer fue Hugo Chávez. Me resisto a encasillar a Kirchner en algún esquema ideológico importado pero de lo que estoy seguro es que fue un valiosísimo latinoamericano de su tiempo.

4-NOV-2010

05_Cancún: unidad y lucha ideológica: Ángel Guerra Cabrera

 La constitución en la Rivera Maya (Cancún), México, de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe merece con creces la “trascendencia histórica” que le atribuyó el presidente de Cuba Raúl Castro. El discurso de Raúl allí, por cierto, es digno de estudio por su filo conceptual, sustancia solidaria y humanista y realismo político. Poco más de un año antes de Cancún se había dado el paso inicial expresamente hacia aquel destino, como consta en la declaración acordada en Costa de Sahuipe, Brasil, donde convocados por el presidente Luis Inacio Lula da Silva se reunieron por primera vez los 33 países latinoamericanos y caribeños sin la presencia de Estados Unidos y Canadá en la Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo (CALC).Con la decisión adoptada en México en la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, que reunió a la CALC y al Grupo de Río, comienza a tomar cuerpo institucional el proyecto de unidad de Simón Bolívar y José Martí gestado hace dos siglos. Quién hubiera imaginado lo cerca que estaba el alumbramiento hace escasamente once años cuando asumió la presidencia de Venezuela Hugo Chávez, que tanto ha hecho por convertir en realidad el ideal bolivariano. Hasta entonces era Cuba en solitario quien sometida por el imperio a un bloqueo redoblado y a duras penurias materiales continuaba aferrada a aquella utopía de los padres libertadores y a la de continuar la lucha por la igualdad, la justicia, la fraternidad y la solidaridad entre los seres humanos resumida en la palabra socialismo.La creación de esta organización es una necesidad impostergable para la concertación política, la cooperación e integración de una América Latina con rumbo independiente y unificador a la que la OEA no puede aportar sino obstáculos, subordinada como ha estado desde su fundación en 1948 a la política exterior agresiva e injerencista de Estados Unidos.  Bautizada como “sentina” por el Canciller de la Dignidad cubano Raúl Roa, la OEA ha dado desde entonces el visto bueno de manera desembozada a todas las dictaduras militares e intervenciones armadas instrumentadas por Washington contra América Latina.  Si en los últimos años no lo ha podido hacer con la misma desfachatez es porque la nueva correlación de fuerzas en la región se lo ha impedido. Así y todo, no ha sido capaz de ayudar a desmontar un solo conflicto creado por Estados Unidos con sus vecinos como lo demuestra su inacción  ante la agresión yanqui-uribista a Ecuador o frente al intento de golpe “cívico” contra Evo Morales o la parcialidad de su secretario general hacia el Departamento de Estados en lo relacionado con el golpe de Estado en Honduras. Esta contrariedad ha sido muy bien ilustrada por Evo en su memorable discurso en Coyoacán, ciudad de México, al expresar “donde esté presente Estados Unidos no se puede garantizar con paz y justicia social la democracia”. Evo y Chávez también han destacado la importancia de ligar la diplomacia con la lucha de masas, pues sin esta no es posible construir la unidad “por arriba”.Aunque el paso dado por los gobiernos latinoamericanos inspira justificado optimismo, no sería prudente ignorar que la nueva organización habrá que construirla en dura lucha ideológica con los gobiernos de derecha de América Latina y sometidos sus impulsores a las provocaciones de Estados Unidos, como la grosera embestida de Uribe contra Chávez en la Rivera Maya, fulminada por Evo como un intento de sabotaje a la cumbre de un “agente del imperio”. Más aún, viendo hacia delante, los gobiernos populares deben preparase para trabajar en un Grupo de Río presidido por Sebastián Piñera, un engendro del pinochetismo.No obstante, es muy esperanzador el hecho de que haya recaído en Venezuela la responsabilidad de organizar en julio de 2011 la próxima cumbre y de elaborar los documentos de la nueva organización, que deben  estar listos y consensados para esa fecha: propuesta de estatutos, autoridades, presupuesto y plan de acción.  Los gobiernos progresistas están aquilatando la lucha ideológica como un recurso fundamental para avanzar en la estructuración de la unidad latinoamericana y las decisiones tomadas en México lo confirman.  Prueba de ello los contundentes pronunciamientos de apoyo al reclamo argentino sobre Malvinas, de condena al bloqueo de Cuba y, por supuesto, la Declaración de Cancún. Se palpa el cambio de época de que habla el ecuatoriano Rafael Correa.

25-FEB-2010

05_Haciendo historia: el ALBA: Ángel Guerra Cabrera

Ya son nueve los países que integran la Alternativa Bolivariana para los pueblos de América Latina y el Caribe (ALBA). Como siempre ocurre con los empeños nobles que hacen historia, cuando hace ocho años el presidente Hugo Chávez lanzó la iniciativa parecía un sueño. Los nuevos miembros, Antigua y Barbuda, Ecuador y San Vicente y las Granadinas ingresaron en la cumbre extraordinaria en memoria de la batalla de Carabobo, con la que Bolívar culminara la independencia de Venezuela hace 188 años. Ahora el mecanismo integracionista suma una superficie bastante superior a los dos millones de kilómetros cuadrados y una población cercana a los ochenta millones.

 Fueron Cuba y Venezuela los primeros en abrazarlo en 2004, un año después entró Bolivia, en 2007 Nicaragua y al año siguiente Honduras. El ALBA (uso el artículo “él” en lugar de “la” por su homonimia con alba, sinónimo de amanecer) es la organización de integración regional más diversa de América Latina por la ubicación geográfica y diferencias de origen cultural de sus miembros. Abarca desde el área andina pasando por América Central, hasta el Caribe. Desde países marcados por su vigorosa raíz indígena hasta los mayoritariamente producto del mestizaje afroeuropeo; Venezuela, como Honduras y Nicaragua fruto de una mezcla cultural amerindia africana y europea, y San Vicente y las Granadinas y Antigua y Barbuda, con mayoritaria población de origen africano.

 Pero no es esta la característica definitoria del ALBA sino las bases ideológicas y éticas que sustentan las relaciones entre sus miembros. En primer término, la solidaridad entre los pueblos como principio rector, que la diferencia de todas las demás asociaciones entre Estados existentes a escala global. El comercio y la inversión los conceptúa como medios y no fines, llamados a elevar la calidad de vida de sus integrantes; subordina el mercado a la justicia social y toma en cuenta las asimetrías y la complementariedad entre las economías, de modo que las decisiones se adopten mediante la observancia de la equidad y en ningún momento movidas por el afán de lucro de un Estado, una empresa o un territorio a costa de otros. Se entiende por qué la analogía entre ALBA y alba es mucho más que un accidente lingüístico puesto que constituye un amanecer de la solidaridad y del nuevo proyecto emancipador latinocaribeño. En su corta historia ha logrado realizaciones importantes como el Banco del ALBA, las grandes empresas que se están creando en su seno y trascendentes proyectos educativos y culturales. El ALBA surgió en contraposición al fenecido ALCA, promovido por Washington y los sectores entreguistas de América Latina con el objetivo de recolonizarla y destruir su identidad.

 El ALBA no es el único mecanismo de integración regional pero sí su núcleo más dinámico, ha dicho Chávez. En efecto, instituciones como UNASUR y el Banco del Sur son también muy valiosas. Pero el ALBA es más que los nueve países que lo integran puesto que PETROCARIBE, otra iniciativa venezolana con la misma filosofía, está formado por la inmensa mayoría de los Estados del Caribe y tres de América Central. Por cierto, con las facilidades de pago que otorga ha salvado de la ruina económica a muchos de sus miembros, que no habrían podido hacer frente a sus facturas petroleras.

 En el espíritu que anima el ALBA se llevan a cabo por Cuba y Venezuela otras acciones solidarias ideadas por Fidel Castro: la Operación Milagro, que ha devuelto la visión a más de un millón 600 mil personas, y la aplicación masiva del método cubano “Yo sí puedo”, que erradicó ya el analfabetismo en Venezuela, Bolivia y Nicaragua y se extiende por el mundo.

 El ALBA ha demostrado también su eficacia como mecanismo de concertación y cohesión política latinoamericano y así se pudo apreciar con la derogación de la resolución que excluía a Cuba en la reciente Asamblea General de la OEA

 El ALBA es consecuencia del ciclo de luchas antineoliberales latinoamericanas, cuyo inicio está marcado por el “caracazo” y hunde sus raíces en el plan de unidad continental bolivariano y martiano. Este, como el ALBA, pareció un sueño en su momento pero es el único camino para que las naciones de América Latina y el Caribe rompan con la dominación imperialista y el subdesarrollo y afiancen su soberanía y autodeterminación. El ALBA crece y es su embrión. – Alainet

05_Unasur: memorable cumbre: Ángel Guerra Cabrera

 La cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas(Unasur) sobre la grave situación en Bolivia ha sido un nuevo y rotundo grito de independencia y unidad de América Latina. Por primera vez un grupo significativo de sus presidentes condena y adopta decisiones prácticas contra una conjura golpista orquestado por el imperio del norte. Este hecho y cada idea en la Declaración de la Moneda, aunque no lo mencionen por su nombre, señalan con el dedo acusador a Estados Unidos: la simbólica alusión a Salvador Allende y el categórico compromiso con el respeto a la soberanía, la no injerencia en los asuntos internos, la integridad e inviolabilidad territorial, la democracia y los derechos humanos.  Eso es lo sustantivo de la cumbre, que de modo unánime dio su apoyo irrestricto al presidente Evo Morales, condenó a los grupos desestabilizadores y sus acciones vandálicas, la masacre de campesinos en Pando que “no debe” quedar impune, exigió poner fin a esas acciones y  la devolución de las instalaciones gubernamentales ocupadas como condición al inicio de un diálogo “conducido por el legítimo gobierno de Bolivia” y advirtió que no aceptará el golpe “civil” atentatorio contra la integridad territorial de Bolivia. Es trascendente el nombramiento de comisiones para investigar la masacre, acompañar el diálogo de La Paz con la oposición y brindarle el apoyo logístico que requiera. Unasur, en suma, enfrentó airosamente su primer gran desafío y ello refleja la emergencia en nuestra América de un nuevo tipo de gobiernos celosos de la soberanía nacional y con sensibilidad social, obviamente impulsados por las decisivas luchas populares que han llevado a la cabeza de ellos a buena parte de los reunidos en Santiago de Chile.  La cumbre ha sido un resonante triunfo político de Evo Morales y un reconocimiento a su talla de estadista y al talento político con que él y los movimientos sociales bolivianos han conducido la difícil brega por una democracia de las mayorías; y una derrota política dentro y fuera de Bolivia de los prefectos  separatistas y su titiritero. Constituye también una clara advertencia a este y a las oligarquías de la región de que no podrán seguir actuando impunemente con el matonismo que acostumbraban en otros tiempos. Deja sentado un precedente importante para la defensa indeclinable de la democracia en América Latina, que aquellos sólo respetan cuando se reduce a sus aspectos formales y no toca sus intereses ni con el pétalo de una rosa. Por ello es valiosa frente a las acciones ferozmente desestabilizadoras en Venezuela, donde se ha llegado al intento de magnicidio, y a los sucesos semejantes evidenciados, con distintos grados de intensidad, en Paraguay, Argentina, Ecuador, Honduras y Nicaragua. En fin de cuentas, todos ellos convergentes a la contraofensiva que desde el ataque a la soberanía territorial de Ecuador intenta montar Estados Unidos para aplastar los gobiernos y fuerzas populares latinoamericanas que han puesto en solfa su hegemonía política y control tradicionales sobre nuestros recursos naturales. Bolivia, Venezuela, Cuba y Ecuador son los objetivos principales a golpear pero debe considerarse que la IV Flota y otros instrumentos de intervención militar como el Plan Colombia responden a designios imperiales yanquis de reconfiguración geopolítica mucho más amplios. No es casual la oposición al restablecimiento de esa fuerza de asalto en los círculos gobernantes de Brasil, potencia económica emergente de peso mundial poseedora de estratégicas reservas de agua, biodiversidad y energéticas, así como de Argentina, colosal productora de alimentos; ambos dueños de vías fluviales y geografía de enorme importancia económica y militar.  El espaldarazo a Evo en la reunión de Santiago cobra mayor importancia cuando es evidente que la batalla por Bolivia entra en su fase más crítica pues Washington y su jauría mediática, con CNN y El País a la cabeza, persisten en su aliento a la subversión fascista.  Bolivia necesita más solidaridad que nunca.

 15-07-2009